Mis primeras oposiciones fueron las del 2009. Me presenté en dos comunidades a la vez y mi conclusión fué la siguiente:
- Hay que estudiar; eso es algo “impepinable”, pero esto no quita de que nos quedemos con una KK de nota o en el peor de los casos que llevemos un suspenso, porque la oposición más que un exámen de conocimientos, destrezas o capacitación, es más bien una lotería. Todo depende del tribunal con el que toques, de como encajen tu programación y de las ganas/calor/momento que estén pasando ese día l@s miembr@s del tribunal.
- Una vez que estés a punto de entrar en cualquiera de los exámenes NO HAGAS CASO A NADIE NI A NADA. Enciérrate en tu “burbuja personal” y si has estudiado, con eso será suficiente. Hay gente que se dedica a tocar las narices en esos momentos, bien porque no tienen otra cosa que hacer, bien porque quieren desanimar al personal o por cualquier otra razón. Atiende solo a lo que salga de boca del tribunal.
Pues siempre estoy desmitificando a los miembros del tribunal porque son gente normal, como vosotros, que no se comen a nadie.
Sin embargo, como en todo en la vida, de todo hay en la viña del señor.
No es por acojonar, pero es cierto que los hay bastante poco educados, alguno que solo va por la pasta y el opositor le importa un bledo, del mismo modo que hay gente fantástica.
Pero sí, es cierto que hay presidentes de tribunal (o miembros) que ni siquiera están ejerciendo esa especialidad ni lo han hecho en muchos años. Gente que va allí para que le tengan miedo y respeto, para sentirse alguien importante, para que todos quieran ser sus amigos…
Os cuento lo que me pasó a mí.
Yo tenía muy claro que no me iba a amedrentar pasara lo que pasara, tanto si me vacilaban como si me hablaban mal, si me hacían caso como si no…
Hasta había ensayado la capacidad de inhibirme. Cogía a amigotes y les sentaba a verme exponer, pero les pedía antes que pasaran de mí, que se pusieran a hablar entre ellos, incluso que me vacilaran y me cortaran. Lo ensayé, pero luego allí no es lo mismo.
Me pasé la encerrona leyendo una revista de rocanrol, llamé por teléfono, vamos, relax.