Técnicas de animación a la lectura y otras sugerencias
¿Qué es lo que nos puede animar a coger un libro en las manos? ¿Un título sugerente? ¿Una bonita ilustración en la portada? ¿Una recomendación de alguien? ¿La firme decisión postpuesta mil veces de limpiar la estantería?
Tantas y variadas razones… pero como maestros, cuando llega el comienzo de curso, ¿a que no es raro que nos planteemos qué podemos hacer para fomentar la lectura dentro y fuera del aula? Nos preocupa el nivel lector de nuestros alumnos, el escaso interés de algunos, el mantener la inquietud y la curiosidad de aquellos que despuntan o parecen despuntar como futuros lectores empedernidos, ¿qué hacer?
He ido recopilando técnicas de animación a la lectura, consejos de compañeros, ideas que voy guardando cada vez que leo, navego, asisto a cursos, pero sobre todo, aquellas que observo en los niños porque son las que más enseñan. Me encanta ver desde los bebés con su primer libro “acuático” dentro de su bañera hasta los mayores cuando cae en sus manos un libro nuevo y tras leer las primeras páginas se “retiran” a un rincón a continuarlo. Pienso… “¡ya lo pescó!”
Estas son algunas sugerencias que pueden atraer a nuestros alumnos hacia los libros: