Esta es del niño de un primo mío; no es muy graciosa pero me parece una curiosa reflexión. Su prima (que es hija de otro primo mío) es muy besucona y al pobre le trae frito con los besos, a lo que el otro día, ya harto (tiene 7 años) le dice:
"Adriana!!, no seas pesadita con los besos. Los besos se dan: uno cuando uno llega, otro cuando uno se marcha y, como mucho, como mucho, otro cuando uno está malo".
Lo mejor era verle con el dedo en alto en plan discurso político... en fin, la cara de la otra...
