Me acuerdo de mi primera oposición.
Cuando yo entraba, salía el presidente (ya eran 4), mientras empezaba la lectura uno se salió a hablar por el móvil (ya sólo quedan 3) y cuando vi que uno se salía porque le había sonado el móvil, le tuve que decir que no se podía salir, a lo que me dijo que era una llamada muy importante y si me importaba que la cogiese, yo le dije que no, por supuesto, y se fué a una esquina a contestar.
Pensé, un poco más y me quedo sola leyendo.
Moraleja: me da igual lo que haga mi tribunal, yo voy a lo que voy, y si no les interesa, peor para ellos.