A mí personalmente, sí me gusta utilizar objetos que acompañen la historia, más que palabras de apertura -que también les gustan-. Si por ejemplo, tienes un sombrero en clase, o un pañuelo o bufanda que acompañan siempre la lectura...sabrán que en cuanto te lo pongas comienza la rutina del cuento. Lo del objeto, si voy a contar por ejemplo "Olivia no quiere peinarse" de Elvira Lindo. Pues presento el cuento de manera que dentro de una caja -que hago sonar previamente a ver qué llevará dentro- aparezca un cepillo o peine. Hablo del cepillo, qué tendrá que ver con el personaje, si alguna vez han sufrido tirones, pataletas, peinados varios, colonia hummmmm..y en el fondo de la caja, el cuento. Lo leemos, lo devoramos, lo comentamos, dibujamos a Olivia, su cepillo y sus pelos fantásticos en la pizarra y en papel, si son muy pequeños pues hacemos pelos de plastilina o de arcilla, o pegamos lanas en un dibujo, luego guardamos el cepillo, el cuento...y a ver qué hay en la caja el próximo día. Ah, y cuelgo la bufanda o el sombrero de los cuentos.
A mí me gusta así. Otra cosa es también que ellos vayan trayendo cuentos que les gustan, reunirlos y ver cuál toca en la caja.