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Dado el panorama opositeril nacional, con convocatorias raquíticas o inexistentes, muchos de nosotros ya nos empezamos a mentalizar para afrontar las convocatorias de los años venideros. Y para entonces nos pillará el nuevo sistema de oposición regulado por el RD 276/2007, que incluye, entre otras novedades, un nuevo baremo de méritos. Como estoy aquí en la sobremesa, con el cafecito de las 4 de la tarde, me he puesto a hacer un estudio comparativo casero entre el baremo vigente y el que será de aplicación a partir de 2012.
Atención, primer cuadro, perspectiva general:

- Bien, para empezar, los 10 puntos máximos de méritos se tendrán que conseguir de entre 12 posibles, no de entre 13 como hasta ahora.
- Para continuar, baja la valoración de la experiencia docente, con un máximo posible de 5 puntos si se trabaja en centros públicos, y de 2,5 puntos si se trabaja en un privado, porque atención, solo serán puntuables 5 años máximo. Lo veremos en la próxima tabla que destripa la nueva valoración de la experiencia docente.
- Para rematar, se revaloriza la formación académica, que alcanzará un máximo de 5 puntos, frente a los 4 actuales, y, tachánnnn, desaparecen los cursos de formación permanente, al menos en este apartado
- Queda para finalizar, el apartado de otros méritos, que es el único que mantiene la puntuación actual, 2 puntitos, pero que es un enigma total. Yo imagino que aquí continuarán apareciendo los seminarios y los grupos de trabajo, pero vamos, es solo una sensación personal. ¿Y los cursos? ¿estarán aquí o ya no se valorarán?
Barracones en los centros, alumnos sin profesores, ratios elevadísimas, condiciones pésimas para un trabajo docente y decente, esto es lo que cada día se encontrarán los alumnos y alumnas que empiezan un nuevo curso, y no se trata del curso 1950/1951, aunque parezca mentira, se trata del inicio del curso 2010/2011.
Un año más, la Comunidad Valenciana vuelve a ser la comunidad autónoma con más fracaso escolar y con menos presupuesto para educación. Nosotros, como docentes, queremos cambiar esta situación, ya que solemos estar en el ojo del huracán y se nos suele acusar a nosotros de esta situación. Pero queremos hacer conocedores, a los padres y madres de nuestros alumnos, cuál es la situación real en la que nos encontramos, y por ende, en la que se encuentran sus hijos e hijas, y que si no cambia pronto, irá a peor.
Iniciamos el verano conociendo que las ratios (número de alumnos por clase) iba a incrementarse hasta 30 alumnos por clase en la etapa de infantil, 35 en primaria y 40 en secundaria, es decir, volvemos a la educación de los años 50, en vez de avanzar hacia una educación de calidad, con grupos reducidos y profesorado especializado, como en el resto de Europa y parte del territorio español.
También conocimos la noticia de que se iban a suprimir plazas de compensatoria (profesorado que atiende a los alumnos con carencias o ritmos más lentos), lo que hace que el profesor se pueda encontrar que tiene que atender a 35 niños, de los cuales 5 puedan llevar un ritmo diferente más lento y no puedan ser atendidos como necesitan. Cuando por fin llega septiembre y nos disponemos a atender a nuestros alumnos como nos gusta, queremos y debemos, nos encontramos, con que, además, de todo esto mencionado, en muchos centros faltan hasta 5 docentes, lo que hace que, grupos de alumnos de hasta 35 niños y niñas no tengan tutoría.
Y no acaba aquí la cosa, sino que a fecha 14 de septiembre y con el curso empezado ya 7 días, son miles los alumnos/as que siguen sin maestro/a, obligando a que sean los docentes del mismo centro los que se tengan que encargar de estos sin tener, a veces, la formación adecuada para la etapa o el área en cuestión, es decir, retornando al maestro generalista en vez de avanzar hacia la especialización del profesorado.
Otro colectivo que a día de hoy sigue sin noticias es el profesorado interino de esta comunidad, que ha visto recortado su contrato debido a la crisis que atraviesa esta Consellería de Educación, además de muchos más recortes, como ha sido en información y transparencia.
Si os digo la verdad a mí estudiar las oposiciones me gusta, porque estudio algo que me encanta, no como cuando iba al instituto que tenía que estudiar geografía.
Considero que las oposiciones son una experiencia que te hace madurar en muchos sentidos y te sirven para sentirte bien contigo mismo, siempre que vayas en serio claro, nada de ir por ir.
Me gusta coger un tema larguísimo y resumirlo, ver que he sido capaz de resumir todo el tostón y además me lo he aprendido casi todo sólo de hacer el resumen.
Me gusta llegar a la academia, que mi profe pregunte, y saber la respuesta.
Además de mis temas, siempre estoy buscando material por internet, tengo el ordenador saturado, jaja, pero me gusta complementarlos.
Me gustaría tener la plaza, pero no me importa ser opositora e interina, porque conozco muchos coles y diferentes formas de trabajar.
Y lo que más me gusta de opositar año, tras año, (bueno sólo llevo 3 eh!) es que siempre estoy al día sobre legislación y demás, ya que creo que, una vez tienes tu plaza, es algo que descuidas bastante.
Hoy, dos de julio, hace exactamente un año que me examiné de la oposición y me apetece compartir con vosotros mis sensaciones de aquel día. El día que me dio la llave para trabajar en lo que más me gusta, ¡el día que conseguí mi plaza de maestra!
Era la primera vez que me presentaba, llevaba todo un año pensando en ese momento. Es un año duro, lleno de dudas, de inseguridades por todos los lados. Llegas a dudar de cosas realmente estúpidas: ¿quedarán mejor las letras de los títulos en azul o en verde?, ¿cómo encuaderno la programación?, ¿me pongo sandalias? Auténticas tonterías, pero que en ese momento se te hacen un mundo.
Mis primeras oposiciones fueron las del 2009. Me presenté en dos comunidades a la vez y mi conclusión fué la siguiente:
- Hay que estudiar; eso es algo “impepinable”, pero esto no quita de que nos quedemos con una KK de nota o en el peor de los casos que llevemos un suspenso, porque la oposición más que un exámen de conocimientos, destrezas o capacitación, es más bien una lotería. Todo depende del tribunal con el que toques, de como encajen tu programación y de las ganas/calor/momento que estén pasando ese día l@s miembr@s del tribunal.
- Una vez que estés a punto de entrar en cualquiera de los exámenes NO HAGAS CASO A NADIE NI A NADA. Enciérrate en tu “burbuja personal” y si has estudiado, con eso será suficiente. Hay gente que se dedica a tocar las narices en esos momentos, bien porque no tienen otra cosa que hacer, bien porque quieren desanimar al personal o por cualquier otra razón. Atiende solo a lo que salga de boca del tribunal.
Hay algunas cosas que me hubieran venido bien saber antes de mi primera oposición y me gustaría compartirlas con vosotros. Por partes:
1) La primera oposición la solemos preparar en nuestra Comunidad Autónoma, hasta ahí todo correcto, pero mucho ojo cuando te toque elegir la provincia de sustitución. Averigua primero si en tu provincia tendrás posibilidades de que te llamen para hacer sustituciones, porque en algunas, la bolsa no se mueve ni patrás. Estas provincias que en CLM son Albacete y Cuenca no te interesan el primer año. Lo mas importante es que te llamen aunque sea un día, para que te pongan en la lista preferente o 1A porque de esta bolsa ya solo se pueden subir puestos, pero no te pueden sacar a no ser que te llamen a sustituir y no vayas.
2) El hecho de que saquen pocas plazas no es tan mala noticia, lo raro sería que sacaran muchas tal como van las cosas. Así que con que saquen una nos vale, porque aunque ya sabemos que de plaza nada, por lo menos vamos a competir por la puntuación más alta para que nos llamen de los primeros de la bolsa. Interinos los hay a patadas en los colegios, en el mío que es un CRA, de unos 20 maestros hay unos 5 con la plaza y el resto interinos y algunos añejos…..Así que no tengas como meta sacar una plaza, tu meta debe ser sacar 3 dieces, ni más ni menos, y por supuesto ni se te ocurra no llevar los 4 puntos de cursos y méritos académicos aunque tengas que iinvertir en cursos que luego no te valen más que para llenar el expediente.
No te preocupes por el temblor, déjalo que haga su propia vida, si estás pendiente de ello da por hecho que lo hará más.
Los temblores son producto de tu descarga de adrenalina, la parte del cerebro que está sobreactivada responde al estrés que te provoca la situación, y es la forma en que tu cuerpo se prepara para el combate que le pidas, tanto si huyes de una manada de leones, como si te toca leer delante de un tribunal.
Estar nervioso es bueno, porque te activa el estado de alerta, a mí no me gustaría no estar nada nerviosa antes de un examen, pero dentro de un orden, y puedes aprender a controlar el exceso con las siguientes pautas de mi cosecha:
ANTES DEL EXAMEN
1) Prepárate para la parte oral, tanto la lectura como la defensa de la programación. ¿Cómo? pues si te da mucho yuyu, empieza de menos a más. Empieza con dos familiares delante, del tipo “abuela” de los incondicionables que te van a sonreir todo el tiempo. No les dejes hablar y empieza y termina controlando los tiempos y soltando todo el rollo. Si te atascas o se te olvida, no vale decirlo, estás de ensayo general y tienes que salir por tus medios de cualquier embrollo.
Si la primera vez, no sales airosa porque te atascaste demasiado, sigue practicando en voz alta y mirándote al espejo hasta que lo tengas perfecto, luego los vuelves a reunir y haces lo mismo que la primera vez.
Pues siempre estoy desmitificando a los miembros del tribunal porque son gente normal, como vosotros, que no se comen a nadie.
Sin embargo, como en todo en la vida, de todo hay en la viña del señor.
No es por acojonar, pero es cierto que los hay bastante poco educados, alguno que solo va por la pasta y el opositor le importa un bledo, del mismo modo que hay gente fantástica.
Pero sí, es cierto que hay presidentes de tribunal (o miembros) que ni siquiera están ejerciendo esa especialidad ni lo han hecho en muchos años. Gente que va allí para que le tengan miedo y respeto, para sentirse alguien importante, para que todos quieran ser sus amigos…
Os cuento lo que me pasó a mí.
Yo tenía muy claro que no me iba a amedrentar pasara lo que pasara, tanto si me vacilaban como si me hablaban mal, si me hacían caso como si no…
Hasta había ensayado la capacidad de inhibirme. Cogía a amigotes y les sentaba a verme exponer, pero les pedía antes que pasaran de mí, que se pusieran a hablar entre ellos, incluso que me vacilaran y me cortaran. Lo ensayé, pero luego allí no es lo mismo.
Me pasé la encerrona leyendo una revista de rocanrol, llamé por teléfono, vamos, relax.