Prevención de riesgos en infantil

Publicado el Octubre 19th, 2009 bajo Educacion por selvagiia

Quizás nuestros alumnos ya conozcan su cuerpo, ya tengan adquirido el esquema corporal y dominen de manera sobresaliente los conocimientos teóricos, pero ¿no son esos mismos niños a quienes hemos de recordar cien veces la necesidad de sentarse bien?, ¿no son esos mismos niños quienes aún se caen con frecuencia, muchas veces, por no llevar el cuidado necesario? Aquí tenemos dos problemas de salud reales, fáciles de trabajar y sin duda alguna, necesarios.

Del mismo modo, al trabajar la casa bien podemos añadir a nuestros contenidos: Quemaduras, intoxicaciones, caídas o utensilios que suele haber en los hogares y pueden entrañar algún tipo de riesgo.

¿Acaso no es necesario también trabajarlos? ¿Cuántas veces hemos oído y comprobado que las palabras de su “profe” adquieren para él/ella más importancia que las de cualquier otra fuente?

Pues bien, aprovechemos esta ventaja. Demos al niño, sin causarle alarma, sino a modo de conocimiento, información sobre cómo evitar situaciones desagradables:

Los animales. Pocos serán quienes puedan rebatir el hecho de que también existen riesgos alrededor de ellos. Hace años que trabajamos el respeto a los seres vivos, su cuidado… ¿Por qué no estudiar también cómo evitar o actuar ante picaduras o mordeduras? Quizás un niño pequeño no haya pensado, aunque a nosotros nos resulte evidente, que meter la mano en la boca de un perro no es una buena idea. Quizás sepan los nombres científicos de alguna especie pero desconozcan información tan básica de prevención como que a los animales también hay que vacunarles.

Otro tema que hoy día cobra mucha importancia, desgraciadamente por los malos hábitos que rigen en nuestra sociedad, es la alimentación. Es importante despertar en ellos hábitos alimenticios saludables, animarles a llevar una dieta sana, rica, variada y equilibrada. Creo que es alarmante el hecho de que muchos niños pequeños no coman productos como fruta o verdura no porque no les gusten, como se tiende cómodamente a pensar, sino porque realmente, no se les ponen al alcance. Y me gustaría ilustrarlo con un caso que día a día observo ya no sólo en el aula, sino en el patio, lo que lo hace extensible a varias edades y alumnos. Traen sus bocatas, sus dulces, su bollería, alimentos que “en teoría” deberían ser para ellos el mayor de los manjares, pero me falta tiempo para sacar de mi bolsa de aperitivo una mandarina, una manzana o un trozo de queso, para que ver ante mi alzarse varias manitas reclamando un gajo. Pues bien, quizás deberíamos comenzar por implicarnos con las familias. No se trata de reñir, o reprochar, sino de informar. No olvidemos que los padres no han recibido ninguna formación o un curso magistral sobre cómo ser padres. Y tampoco nosotros somos expertos nutricionistas, pero entre ambos, con colaboración suficiente entre ambas instituciones quizás si podamos conseguir algo. No es necesario un cambio radical, basta con pequeños detalles:

¿Por qué no ampliar a dos, tres o cuatro “el día de la fruta” o el de “el aperitivo sano”. ¿Por qué no, si al fin y al cabo, son los propios niños quienes nos lo demandan?. Otros temas relacionados con la alimentación que bien podríamos trabajar en el aula, son los alimentos perecederos, el cuidado en el uso de utensilios como tenedores, cuchillos, tijeras… Y por supuesto, hábitos de higiene antes, durante o después de las comidas: Lavarnos manos y dientes, no derramar nada, limpiar antes la mesa, etc…

La educación para la salud no ha de concretarse en un extenso curriculo sino que ha de formar parte de un conjunto de hábitos, actitudes y comportamientos que se fomenten en el centro día a día.

La función del educador debe ser preventiva, procurando condiciones que favorezcan la salud de sus alumnos y encuentren continuidad en el ámbito familiar y social. Y es que, como decía Thomas Jefferson, “la salud vale más que la instrucción”.

4 Comentarios a 'Prevención de riesgos en infantil'

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  1. admin dijo, el Octubre 19th, 2009 a las 21:10

    Me ha gustado mucho la entrada, gracias por el esfuerzo que has hecho al escribirla y compartirla con tod@s. ;)

  2. banot dijo, el Octubre 19th, 2009 a las 22:04

    Llevas mucha razón, lo poco que nos cuesta simplemente con el ejemplo el contribuir a desarrollar buenos hábitos en ellos. Yo, con tu permiso hago extensivo tu mensaje a la etapa primaria porque parece que todos nos involucramos más cuando nuestros niños están en infantil y cuando pasan a la primaria descuidamos más esas cosas porque ellos también “piden” ya y vamos siendo un tanto más permisivos. Es muy importante mantener lo que desde infantil inculcamos,desde el cuidado corporal, la alimentación, los riesgos domésticos, los animales, el mar, los juegos, y apunto un detalle que me parece importante, debemos sugerir a las familias el que sus hijos aprendan un teléfono de contacto.

  3. Caren dijo, el Octubre 19th, 2009 a las 23:31

    Muchas gracias :)
    Cierto banot, totalmente cierto. Creo que incluso habría que seguir recordandoselo a los d secundaria y a algun que otro adulto jeje.

  4. morwen dijo, el Octubre 21st, 2009 a las 17:51

    Muy buena reflexion, y muy buena idea. Con lo poco que cuesta enseñar algunas cosas, y nosotros que somos un modelo para ellos, es quien mejor podemos hacerlo.