Algunas ideas y recursos para el tratamiento y la prevención de conflictos en el aula

Publicado el septiembre 5th, 2009 bajo Educacion por blogueros

- Elogiar y premiar las conductas positivas e ignorar sistemáticamente las conductas negativas.

- Disciplina inductiva. Una de las estragias más viejas del mundo pero de las más eficaces: entre todos elaboramos las normas de la clase, las razonamos y las aceptamos, con objeto de que todas se respeten y lleguen a cumplirse.

- Colocar en el aula desde comienzo del curso un “baúl de sentimientos” (lo del nombre se puede adecuar según las edades del alumnado), en él se depositan “mensajes escritos” por parte de los niños cuando les ocurra algo, bueno o malo, ellos se liberan dejándolo por escrito. Al finalizar la semana se dedica una hora y se abre el baúl, se leen los mensajes y se comenta, se debate lo bueno, lo malo, lo mejorable…

- Hacer “terapia” con los padres. Muchas veces premian o hacen por no ver conductas de las que nosotros podríamos sacar mucho valor educativo. Se podría hacer una reunión al trimestre más o menos, que intenten participar todos los que puedan y hacer algo parecido a lo que sus niños hacen en clase, para que se pongan en su lugar en primera persona. También hablar sobre lo importante que es que ellos resuelvan sus conflictos de una forma sosegada y tranquila, que sus hijos no les vean gritar, exigir,… Quizá incluso un psicólogo pueda venir a dar alguna charla.

- Utilizar técnicas de trabajo colaborativo más a menudo. No les damos el valor que tienen para que los alumnos aprendan a trabajar juntos, a relacionarse, a perseguir objetivos comunes, etc. Si las utilizamos podemos favorecer el conocimiento de los demás, algo que favorecerá sin dudas el buen clima de aula, el establecimiento de relaciones interpersonales positivas y la reducción de conflictos en el aula.

- Utilizar técnicas como la de “Seis sombreros para pensar

- Mediación entre iguales, las dos partes enfrentadas recurren voluntariamente a una tercera persona, un mediador que ha de ser imparcial y que debe procurar una solución satisfactoria al problema para ambas partes.

- Enseñar técnicas de entrenamiento en control de la ansiedad. Controlar la ansiedad es el primer paso y el más básico e imprescindible para controlar todas las emociones que tienen como base la “tensión emocional” como la agresividad, la ira, el miedo “agonístico” (reacciones violentas de defensa), emociones todas que dificultan la resolución de conflictos y que complican la convivencia en el centro. Para todo ello nos pueden servir perfectamente las técnicas de relajación comunes como puede ser la de Jacobson, adaptándolas a nuestro alumnado y las características del mismo.

- Técnica del semáforo, para niños hasta tercero de primaria. Tres círculos más o menos grandes hechos con papel charol con los colores del semáforo, y luego todas las etiquetas con los nombres colocadas -quita y pon- en el verde, según se van comportando pasan a territorio amarillo y si ya es inaceptable al rojo. Esto último rara vez ocurre, y si pasa, también se debate el viernes durante el rato del “baúl de los sentimientos”, el motivo que le ha llevado a estar allí, qué es lo que hay que corregir, lo bien que nos sentimos unos con otros cuando estamos en “verde”, lo fácil que parece todo cuando estamos a gusto y lo divertido que lo pasamos cuando la convivencia va bien conjuntamente.

Podéis ir dejando nuevas ideas y recursos en los comentarios. Gracias.

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1 Comentario a 'Algunas ideas y recursos para el tratamiento y la prevención de conflictos en el aula'

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  1. Calma dijo, el septiembre 6th, 2009 a las 12:55

    Es importante que sigamos esas pautas, pero… ¿cuándo no funciona? Nosotros como maestros y adultos que somos, podemos intentar esas estrategias, pero en nuestra clase hay más alumnos, que normalmente están hartos de que siempre sea el mismo el que molesta, da la lata, interrumpe… ellos están más hartos que nosotros, porque llevan muchos años dando nuevas oportunidades a ese compañero que por el motivo que sea, no cambia. Yo trabajo en el tercer ciclo, y los niños llevan intentando ayudar a “Fulanito” desde los 3 años… ¡están cansados! No solo depende de nosotros, sino de que seamos capaces de subir al barco al resto de alumnos. ¿Cómo lo hacemos? Esa es la pregunta del millón, o eso creo, si alguien tiene la respuesta mágica, que me la dé, ¡por favor!