Con el fin de llevar a cabo la sustitución de personal funcionario del cuerpo de maestros en centros públicos ubicados en la Comunidad Valenciana y dependientes de la Conselleria de Educación, se constituyen bolsas de trabajo en el cuerpo de maestros, en las siguientes especialidades:
– Audición y Lenguaje
– Francés
– Inglés
- Elogiar y premiar las conductas positivas e ignorar sistemáticamente las conductas negativas.
- Disciplina inductiva. Una de las estragias más viejas del mundo pero de las más eficaces: entre todos elaboramos las normas de la clase, las razonamos y las aceptamos, con objeto de que todas se respeten y lleguen a cumplirse.
- Colocar en el aula desde comienzo del curso un “baúl de sentimientos” (lo del nombre se puede adecuar según las edades del alumnado), en él se depositan “mensajes escritos” por parte de los niños cuando les ocurra algo, bueno o malo, ellos se liberan dejándolo por escrito. Al finalizar la semana se dedica una hora y se abre el baúl, se leen los mensajes y se comenta, se debate lo bueno, lo malo, lo mejorable…
- Hacer “terapia” con los padres. Muchas veces premian o hacen por no ver conductas de las que nosotros podríamos sacar mucho valor educativo. Se podría hacer una reunión al trimestre más o menos, que intenten participar todos los que puedan y hacer algo parecido a lo que sus niños hacen en clase, para que se pongan en su lugar en primera persona. También hablar sobre lo importante que es que ellos resuelvan sus conflictos de una forma sosegada y tranquila, que sus hijos no les vean gritar, exigir,… Quizá incluso un psicólogo pueda venir a dar alguna charla.
- Utilizar técnicas de trabajo colaborativo más a menudo. No les damos el valor que tienen para que los alumnos aprendan a trabajar juntos, a relacionarse, a perseguir objetivos comunes, etc. Si las utilizamos podemos favorecer el conocimiento de los demás, algo que favorecerá sin dudas el buen clima de aula, el establecimiento de relaciones interpersonales positivas y la reducción de conflictos en el aula.