Exactamente una hora

Publicado el julio 24th, 2009 bajo Oposiciones por maria_asensi

Aunque ya hace casi dos semanas que terminé mi exposición oral, aún se me acelera el corazón cuando me acuerdo de mí misma, entre barullo, nervios y calor, rodeada de tantas personas que como yo habían llegado allí persiguiendo un sueño. Y mientras hacía un esfuerzo fallido por tranquilizarme pensaba en el mérito que teníamos todos/as los que estábamos allí por habernos atrevido a la difícil tarea de mirar de frente a nuestras metas, y a lo aterrador de ponernos a prueba a nosotros mismos, a nuestras capacidades y limitaciones. ¡Sólo eso!

Pero seguidamente me di también cuenta de lo complicado que debía resultar también para los maestros y maestras que componen los tribunales. Nos encontrábamos ante ellos una gran cantidad de angustiados aspirantes cargando a la espalda largas horas de estudio, cansancio, sesiones de preparación en academias…, pero también una buena dosis de ilusiones y esperanzas. Todas esas personas estábamos allí para “pedir” que se nos concediera nuestro sueño, y recaía en los tribunales la responsabilidad de decidirlo, basándose en ejercicios que supongo que ni ellos mismos sabían si demuestran lo más importante que hay que tener en cuenta.

¿Cómo debe ser el maestro?, ¿qué competencias tiene que dominar?, ¿cómo se puede saber en esas pruebas si de verdad las posee?… Pero, sobre todo: ¿cómo saber quién es la persona que está dispuesta a trabajar de manera esforzada y amorosa año tras año, a pesar de las dificultades? ¿Cómo reconocer al que sólo busca un fácil modo de vida sin que le importen un comino los niños y las niñas, y mucho menos, la tarea que va a realizar en la escuela de por vida?.

¿Cómo saber si a aquel o aquella que se le está concediendo un puesto de maestro/a no piensa que una vez superadas las oposiciones, todo ha terminado y puede dedicarse a descansar?. No se puede olvidar que ese filtro deja pasar al sistema, de manera definitiva, a quienes van a realizar la tarea más delicada, más importante y más difícil que se le ha encomendado al ser humano en la historia: trabajar con la mente y con el corazón de los niños y de las niñas.

¿Se puede eso demostrar y comprobar con el sistema de oposiciones que actualmente poseemos?

Pero entonces, sumida en estos pensamientos, me di cuenta de que ya estaba, el momento había llegado, el tribunal me estaba esperando, y tenía la oportunidad de luchar por aquello por lo que había estado tanto tiempo esperando, por conseguir un puesto de trabajo con el que tanto había soñado, para el que tenía la sensación de haber nacido… y para ello tenía ante mí toda una hora; exactamente una hora.

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5 Comentarios a 'Exactamente una hora'

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  1. morwen dijo, el julio 24th, 2009 a las 10:39

    Muy bonita reflexión, María. Es cierto, en una hora hemos de demostrar todo lo que sabemos, lo que esperamos de nuestra profesión, nuestra vocación, etc… Es insuficiente y por eso muchas veces el sistema es injusto. Una vez una compañera interina, dijo, ¿por qué no vienen a evaluar mi práctica en el aula, en lugar de tener que ir yo a enseñarles una programación descontextualizada? Y lleva mucha razón.

  2. banot dijo, el julio 24th, 2009 a las 11:14

    El texto entero está muy bien, pero el último párrafo es que es genial, María, parece la narración del comienzo de una película, me encanta :) ¡Qué seas muy feliz!

  3. admin dijo, el julio 24th, 2009 a las 17:27

    Me ha encantado la reflexión. Enhorabuena por la plaza, finalmente has podido conseguir tu sueño. ;)

  4. Glor dijo, el julio 25th, 2009 a las 10:17

    Bonita reflexión ;) Enhorabuena por lograr tu sueño.

  5. Peich dijo, el agosto 2nd, 2009 a las 16:26

    A mi me ha tocado el corazóon María. Genial